
Hay cientos de películas que te hacen reír, cientos que te hacen llorar y otras tantas que te hacen hasta gritar del miedo. Pero películas que te hagan reír, llorar y que además te dejen una enseñanza, un gran mensaje, muy pocas y entre esa corta lista podemos incluir a “Los coristas” película que disfrutamos el pasado viernes en cineclub.
Pierre Morhange un exitoso director de orquesta vuelve a su casa cuando su madre muere y ahí recuerda su infancia y como el internado en el que estaba por su mal comportamiento, le cambio la vida tanto a él como a sus demás compañeros. “Les Choristes” está situada a finales de los años cuarenta y cuenta la historia de Clément Mathieu un prefecto que llega al internado en el que Morhange se encontraba. Clément era un antiguo músico compositor pero lo había abandonado, hasta que un día en ese mismo internado con los niños ve una nueva oportunidad para seguir con la música. Termina haciendo un coro con los alumnos y Pierre Morhange es la pieza clave de este coro, con la voz de un ángel. La música de esta película que como comentábamos, es adicional, es un acompañante pero en ocasiones, como está, se vuelve la protagonista de la historia.
Esta película, como nos comentaron en el cineclub, está basada en La Cage aux Rossignols (La Jaula de los Ruiseñores) de 1945.
En lo personal esta película me pareció muy buena, entretenida, tierna y hasta cómica. Como dije ya, esta es una película que deja un mensaje de vida. Y nos enseña que aunque estas personas hablen un idioma totalmente diferente al nuestro o que nuestros territorios no sean cercanos, los valores son universales y que el respeto es el más importante de ellos, que el amor y el bien siempre triunfan sobre todas las cosas y que con violencia solo se genera más violencia.
“Los coristas” es una película que, aunque muy sencilla, jamás se olvida por el gran significado y la moraleja que deja.
- Mariel González
3º B

“The Kid”, película de Charles Chaplin estrenada en 1921, inicia mostrándonos a una joven que acaba de tener un hijo no deseado. Al estar sola al parecer no puede mantenerlo y decide dejarlo en el carro de una familia rica, con la esperanza de que ellos lo adoptarían y le darían una mejor vida de lo que ella podía ofrecer. Sin embargo el carro es robado con el bebé todavía estando dentro de él. Los ladrones al darse cuenta de esto lo dejan abandonado en un callejón de un barrio pobre, en donde es encontrado por un vagabundo (Charles Chaplin). Al principio no sabe qué hacer con el bebé y trata de abandonarlo pero después decide cuidarlo. Y así pasa el tiempo y el cariño del vagabundo hacia el niño va creciendo poco a poco.